Si en una situación como la actual hemos de dar credibilidad al axioma de que quien tiene el poder es quien custodia la información, ya que puede imponer el uso que le satisfaga y actuar -en consecuencia- como gestor de los contenidos que maneja, se hace más lamentable la falta de acceso a la información e incluso la ausencia de posesión, hasta de documentos impresos, que acucia a gran parte de los centros de información de los países menos desarrollados.
Leer más en: http://www.exagonobibliotecario.blogspot.com